Cuota inicial: cuánto conviene dar
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La cuota inicial es la única variable que usted controla por completo, y la que más mueve el resultado. Este artículo explica qué gana con cada peso que agrega, en qué punto deja de rendir, y por qué dar el mínimo casi nunca es el mejor negocio.
Qué hace la inicial, exactamente
Tres cosas a la vez, y por eso rinde tanto. Baja el monto que financia, con lo cual baja la cuota mensual y bajan los intereses totales. Baja la relación entre la cuota y su ingreso, que es el tope que más créditos tumba. Y en varias financieras lo mueve a una franja de riesgo mejor, con lo cual le mejoran la tasa.
Ese tercer efecto es el que la gente no ve venir. Dos personas con el mismo ingreso pueden terminar con tasas distintas por la inicial que dieron, y la diferencia se paga durante todo el plazo.
El mínimo casi nunca conviene
Las financieras suelen pedir entre el 10% y el 25%. Que le acepten el 10% no significa que le convenga el 10%. Significa que están dispuestos a asumir ese riesgo — y se lo cobran en la tasa.
Sobre una moto de $9.000.000, la diferencia entre dar el 10% y dar el 20% son $900.000 hoy. Pero a 48 meses esos $900.000 menos de deuda le ahorran bastante más que $900.000, porque también se ahorra los intereses de ese saldo durante cuatro años. Y si además lo mueve de franja, el ahorro se dispara.
Ojo con el otro extremo: dar tanta inicial que se quede sin colchón. Una moto trae gastos que aparecen el primer mes — SOAT, casco certificado, primer mantenimiento —. Quedarse sin efectivo para eso es peor negocio que pagar un poco más de interés.
Cómo saber cuánto es suficiente en su caso
No hay un porcentaje mágico. Hay tres puntos donde la inicial deja de rendir tanto, y conviene apuntarle al primero que aplique:
- El punto donde la cuota cabe en su tope. Si la financiera le permite comprometer el 30% de su ingreso, suba la inicial hasta que la cuota total —con los seguros que le exijan— quede por debajo de ese 30%. Un peso más allá ya no le desbloquea nada.
- El punto donde cambia de franja. Muchas financieras tienen escalones: al 20% le dan una tasa, al 30% otra. Estar en 19% es lo peor de los dos mundos. Pregunte dónde está el escalón.
- El punto donde se queda sin reserva. Deje al menos para el SOAT, el casco y el primer mantenimiento.
Inicial contra plazo: no son intercambiables
Las dos bajan la cuota mensual, y ahí se acaba el parecido. Alargar el plazo baja la cuota pero sube lo que paga en total, porque son más meses de intereses sobre un saldo que baja más despacio. Subir la inicial baja la cuota y baja el total.
Si le alcanza para cualquiera de las dos, suba la inicial. Alargar el plazo es la salida cuando no le alcanza para más inicial y necesita que la cuota entre en su presupuesto de todas formas — y es una salida legítima, siempre que sepa lo que está pagando por ella.
La inicial no siempre es plata
Varias sedes reciben su moto actual como parte de pago y la abonan a la inicial. No es un descuento: es una venta, y el precio que le den por su moto es negociable como cualquier otro.
Antes de aceptar la primera cifra, tenga una idea de por cuánto se está vendiendo su modelo. Si la sede se la recibe muy por debajo, lo que está haciendo es financiar el descuento de la moto nueva con la suya.
Una advertencia sobre los planes de cero inicial
Aparecen sobre todo en temporada. Financiar el 100% no es ilegal ni es una trampa por sí mismo, pero tiene dos consecuencias que conviene mirar de frente: la tasa suele ser la más alta del portafolio, y usted arranca debiendo más de lo que vale la moto — porque una moto nueva pierde valor apenas sale de la sede.
Si algo pasa en el primer año y toca venderla, lo que le den por ella no le alcanza para cancelar el crédito. Esa es la parte que no sale en la publicidad.